La geografía es enorme. Más allá de eso, México es un país relativamente grande, con una mano de obra de trabajadores aplicados y muchos gerentes con un alto nivel de educación que hablan un inglés estupendo. Se le ve, cada vez más, como un lugar efervescente para los negocios.
Un estudio reciente, realizado por SimpliRoute, indicó que la inteligencia logística y la planeación de rutas logró una disminución importante con respecto al consumo de combustibles en nuestro país.
En diferentes ocasiones, hemos leído que es urgente invertir en la sustentabilidad del transporte marítimo para reducir el impacto futuro de la contaminación y la quema de combustibles fósiles en la cadena de suministro.
En agosto del 2021, México solicitó un proceso de consultas con Estados Unidos y Canadá para desafiar la interpretación de las reglas estadounidenses relacionadas al sector automotriz.
En 2023, se deben enfrentar los retos logísticos causados por conflictos como guerra, sanciones arancelarias, la pandemia, inflación y cambio climático. Para garantizar una logística fluida y resiliente, se deben implementar cuatro claves: cooperación, tecnología, sustentabilidad y talento. La cooperación implica trabajar en equipo entre empresas y líderes de logística. La tecnología, como la inteligencia artificial, la comunicación y la geolocalización, puede ayudar a planificar rutas óptimas y seguras. La sustentabilidad implica comprometerse a desarrollar un transporte más sostenible y reducir el desperdicio desde la fase de diseño del producto. Por último, el talento es vital para no perder empleados y para garantizar su seguridad. Es importante estudiar profundamente los cambios posibles para mantener la fuerza laboral.
El Acuerdo entre los Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) entró en vigor el 1 de julio de 2020 y reemplazó el Tratado de Libre Comercio de América el Norte (TLCAN) para apoyar el comercio mutuamente benéfico.
El comercio internacional se ha enfrentado a diferentes retos este año: interrupciones en la cadena de suministros, guerras, catástrofes climáticas, escasez de contenedores, de productos y de operadores, inflación, robos, y muchos otros factores que afectan hondamente la experiencia de las personas involucradas.
Las cadenas de suministro a nivel global han cambiado drásticamente en los últimos años: muchas se han reubicado a nuestro país por la alza de precios en Asia.
La renovación de flotilla es un tema recurrente en el mundo de la logística. Cuando hay recesiones económicas, los dueños de flotilla y las empresas dejan de comprar camiones y de darle mantenimiento a su flota para ahorrar.