En 2023, se deben enfrentar los retos logísticos causados por conflictos como guerra, sanciones arancelarias, la pandemia, inflación y cambio climático. Para garantizar una logística fluida y resiliente, se deben implementar cuatro claves: cooperación, tecnología, sustentabilidad y talento. La cooperación implica trabajar en equipo entre empresas y líderes de logística. La tecnología, como la inteligencia artificial, la comunicación y la geolocalización, puede ayudar a planificar rutas óptimas y seguras. La sustentabilidad implica comprometerse a desarrollar un transporte más sostenible y reducir el desperdicio desde la fase de diseño del producto. Por último, el talento es vital para no perder empleados y para garantizar su seguridad. Es importante estudiar profundamente los cambios posibles para mantener la fuerza laboral.
El Acuerdo entre los Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) entró en vigor el 1 de julio de 2020 y reemplazó el Tratado de Libre Comercio de América el Norte (TLCAN) para apoyar el comercio mutuamente benéfico.
El comercio internacional se ha enfrentado a diferentes retos este año: interrupciones en la cadena de suministros, guerras, catástrofes climáticas, escasez de contenedores, de productos y de operadores, inflación, robos, y muchos otros factores que afectan hondamente la experiencia de las personas involucradas.
Las cadenas de suministro a nivel global han cambiado drásticamente en los últimos años: muchas se han reubicado a nuestro país por la alza de precios en Asia.
La renovación de flotilla es un tema recurrente en el mundo de la logística. Cuando hay recesiones económicas, los dueños de flotilla y las empresas dejan de comprar camiones y de darle mantenimiento a su flota para ahorrar.
El Proyecto Mesoamérica es una iniciativa regional establecida en 2008 que busca contribuir al desarrollo de la región Centroamérica y mejorar la vida de sus habitantes. Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana son los países miembros del proyecto. Las áreas de trabajo se dividen en dos ejes: económico y social, que a su vez se subdividen en nueve líneas estratégicas. Entre los logros del proyecto están el lanzamiento de una herramienta virtual, la Plataforma Cooperasür, y la vinculación a la Iniciativa Regional de Eliminación de la Malaria. En el eje económico, se busca mejorar la conectividad de las economías de la región a través de la modernización de la infraestructura de transporte, y la Red Internacional de Carreteras Mesoamericanas es un ejemplo de ello. El proyecto fomenta el diálogo y facilita la obtención de financiamiento para lograr soluciones integrales.